El rumor como arma de Guerra contra #Cuba

DAVID URRA / CONTRAINJERANCIA – Ayer la prensa cubana publicó un articulo firmado por el ex Presidente cubano Fidel Castro, titulado “Fidel Castro esta agonizando”. Su publicación conjuntamente con fotos tomadas en el Hotel Nacional de Cuba con el también ex Vicepresidente venezolana Elías Jagua, son un desmentido a la grosera campaña que se había orquestado en la prensa al servicio de occidente en los últimos días. Pero, ¿Qué hay en realidad detrás de esto?

Estamos ante la presencia de una clásica operación de Guerra Psicológica contra Cuba. En el argot de los especialistas esto es lo que se hace llamar un rumor.

El rumor es un tipo especifico de información que aparece espontáneamente en el vacío de información que puede existir en ciertos segmentos de la población, o difundida especialmente por alguien para influenciar en la opinión pública.

De todos es conocido que en Cuba hay un hábito de “sentir” la presencia de Fidel Castro entre la población. Esto se explica por la forma que tenía el dirigente cubano de desarrollar su labor como máximo dirigente del país.

No había prácticamente tarea o actividad de la cual Castro no se ocupara personalmente, como se dice, tocándola con la mano, preguntando y dando indicaciones, supervisando y rectificando errores. Desde la confección del pan, hasta un proyecto multimillonario de construcción industrial; desde la construcción de círculos infantiles, hasta la confección del equipo de basseball que presentaría Cuba en el próximo torneo; desde las afectaciones de un huracán, hasta la batalla contra los mercenarios en Bahía de Cochinos. Castro estaba presente en toda Cuba y los cubanos apreciaban esto.

EE.UU lleva 53 años batallando contra esto y para ello ha empleado todo su arsenal de Guerra contra la pequeña isla caribeña. Muchos se hacen en el mundo la pregunta de como ha sido posible que esta pequeña nación, con escasos recursos naturales y apenas a 90 millas del imperio mas poderoso que ha conocido la historia, haya podido sobrevivir a esta guerra sin cuartel a que ha sido sometida por tanto tiempo. Les aseguro que una de las claves, pero no la única, esta precisamente en hechos como este.

No es la primera vez, ni será la ultima que los cerebros de la Guerra Psicológica en EE.UU lanzan una operación psicológica contra la Habana y el tema preferido y recurrente es la salud del máximo líder cubano. Seria muy difícil sacar una estadística de las veces en que se ha lanzado el rumor de la muerta o grave enfermedad de Castro. Pienso que ya sobrepasa, la de por su abultada cifra, de intentos de atentados.

Pero muchos se preguntaran ¿Qué sentido tiene lanzar un rumor que será fácilmente desmentido posteriormente?

Ante todo es necesario explicar que el rumor por lo general es de corta duración, aunque una vez que se transmite puede desarrollarse de forma descontrolada e inclusive convertirse en una acción negativa para quien lo emite. En ocasiones estos pueden convertirse en mitos.

En este caso el correspondiente anuncio de la gravedad o muerte del líder cubano, lanzado desde Miami, pero cocinado en Fort Bragg, coincide con la realización de elecciones en Cuba y tiene como principal objetivo generar un ambiente de desasosiego entre los que apoyan el proceso cubano y estimular a aquellos que lo oponen.

De esta forma, considerando las características de expresividad de este rumor se puede clasificar como un rumor-fantasma. En ellos la información que se disemina tiene como objetivo estimular en el  objeto de influencia un estado de ansiedad e incertidumbre.

Por su característica informativa este rumor se puede clasificar como parcialmente falso (con elementos probables). Partiendo del hecho de que se esta manejando el conocimiento que tiene la población y la opinión publica de una enfermedad reciente del líder cubano.

Si lo valoramos desde el punto de vista de su influencia en la psiquis, dicho rumor lo podemos considerar como “Perturbador de la opinión pública”, que no es causante de una actitud explícitamente antisocial de los individuos en particular o de grupos en su conjunto.

Claro que este rumor no tiene los mismos significados para todos los estratos a influenciar, pero como método de manipulación de la conciencia es parte de un proceso que tiene implicaciones muy importantes.

Igualmente es característico en los rumores que se emplee una fuente de terceros o un “especialista” que le de cierto grado de autenticidad y así lograr su supervivencia por un tiempo. En este caso durante el proceso eleccionario cubano.

Este rumor esta relacionado indiscutiblemente con los otros ya mencionados y es parte de un todo donde el objetivo es – hacer imposible distinguir la verdad de la ficción. Su repetitividad busca ese objetivo y por ello no es absurda su reiteración.

Por lo general los rumores se difunden dirigidos a los individuos de más bajo nivel de conciencia política. Como regla después de su difusión se hiperbolizan, adquieren “detalles” y hasta “hechos reales”, datos, etc. Se difunden en momentos de estados psicológicos concretos, excitación, incertidumbre, expectativas, etc.

Pero lo mas importante de este hecho no esta en el rumor en si, ni en su carácter de falsedad, ni en su reiteración, ni en su técnica de realización; esta en la forma de contrarrestarlo. En eso Castro se ha convertido en un verdadero maestro.

Cincuenta y tres años de duro bregar contra la Guerra Psicológico-Informativa implementada por los consecutivos Gobiernos de los EE.UU, avalan esta experiencia. Cuba es, sin lugar a dudas, la más exitosa fuente de contramedidas empleadas para contrarrestar este tipo de operaciones y Fidel Castro su arquitecto principal.

Si analizamos con detenimiento como resultaron los hechos, podremos percatarnos que hace tiempo Castro podría haber desmentido las afirmaciones de un predigistador, que diga un medico venezolano radicado en Miami, de que Castro había sufrido una especie de embolia cerebral que lo había incapacitado de por vida. Lo mas interesante es que este mismo “adivinador”, que no tiene ningún acceso a los estados de salud del dirigente cubano, fue el que casi mata a Chávez de cáncer en varias ocasiones, “casualmente” durante el proceso de elecciones en Venezuela. Será que este Sr. es especialista en el síndrome de “eleccionitis”.

Sin embargo el líder cubano no se apresuro, a pesar de que el rumor ya estaba adquiriendo detalles (hospitalizado en el CIMEX, no escribe sus reflexiones, no se le ve por los cultivos de la Moringa que tanto disfruta en la actualidad) y empezaba a hiperbolizarse precisamente en medio de un proceso eleccionario que aunque parcial (se eligen solo a los representantes de órganos locales, no a los diputados al órgano legislativo del país), tiene la característica de que es ignorado por las grandes agencias de información, que critican constantemente a Cuba de no ser democrática y no tener “elecciones libres” (claro que se refieren al show manipulador que ellos desarrollan.

Según estos medios las elecciones en Cuba solo importan en términos estadísticos, su realización en si no tiene que ver con el ejercicio del pueblo para elegir a sus representantes. Solo es importante, según occidente, si hay mas o menos votos nulos y si el por ciento de votantes es el 0,1 inferior a la anterior.

En Cuba asiste a las urnas alrededor del 90 % o más de la población, contra menos del 50 % en Estados Unidos, pero para los medios occidentales, con los estadounidenses a la cabeza, lo importante es si hubo más votos anulados o alguna mínima diferencia con elecciones anteriores.

El nivel de manipulación es tan evidente que ni siquiera se dignan a mostrar noticias sobre su realización. Es aquí donde el rumor de la enfermedad de Castro juega un papel de Cortina de Humo, método de guerra psicológica empleado con cierta frecuencia por los especialistas norteamericanos. Los noticieros occidentales hablaban con frecuencia de la susodicha enfermedad y lanzaban los más detallados “informes” de su posible evolución. De las elecciones ni una palabra.

De esta forma si intentaba además ocultar a la opinión publica la información sobre el carácter masivo y democrático del proceso eleccionario en Cuba.

Pero, frente al rumor estaba un avezado adversario que lo utilizo en provecho propio, en ese pulso interminable en el que todos los dirigentes progresistas del mundo deberían aprender.

La propia difusión y su posterior hiperbolización por los MMD de occidente, sirvió para otorgarle relevancia y connotación noticiosa y si bien en un principio permitió crear un cierto estado de incertidumbre, reforzó la importancia que tendría su desmentido. O sea, fue convertido en dirección contraria, en el momento preciso y de la forma necesaria.

El Domingo 22 de octubre, día de elecciones se lanzó la contraofensiva, se presenta ante los MMD el ex Vicepresidente de Venezuela Elías Jagua y anuncia públicamente que se entrevisto con Castro por espacio de 5 Horas!!!! y declara que se encuentra en inmejorable estado de salud. Como prueba de sus afirmaciones presenta fotos tomadas ese día en el mas conocido Hotel de Cuba y en la que aparece no solo con el dirigente venezolano, sino y con personal de servicios del Hotel que dan fe de su estado.

Para colmo de los “rumoristas”, se presenta con un típico sombrero campesino que se emplea por los hombres y mujeres de campo cuando realizan labores en la tierra, o sea, a pleno sol.

La expectativa creada revienta a las agencias de noticias y provoca un aluvión de informes que son clonados hasta por el más modesto blog personal de Facebook. Nadie se puede sustraer del “efecto” psicológico que genera una noticia como esta. Inclusive los que la creían o la deseaban necesitaban divulgarla, con rabia, pero divulgarla.

De esta forma la operación para desestimular o estimular, según su posición, a los cubanos durante el proceso electoral se convirtió en una brillante acción de relaciones publicas para el líder cubano que una vez mas devuelve el golpe al gigante de los pies de barro.

Me disculpan los que no coincidan conmigo e inclusive el propio dirigente cubano, pero pienso que con su falta de visión y menosprecio del contrincante que tiene en frente, los políticos norteamericanos han sido durante estos más de 50 años los principales actores en la campaña de relaciones públicas que Castro ha tenido en el mundo.

Fidel como amigo es excelente, pero como enemigo es brillante.

Podrán comprender los norteamericanos que – Cuando el perro de pelea es bueno, solo afloja para mejorar la mordida.

Publicado el 23/10/2012 en Opiniones. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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