Somos el futuro de este país: palabras de estudiantes en el acto por los 55 años de la Revolución

“Hoy, a mis escasos 20 años, cuando los medios internacionales solo hablan el lenguaje de conflictos bélicos que amenazan con destruir nuestro planeta, al verme cada mañana con mi bata de estudiante, presta a adquirir todos los conocimientos en una universidad gratuita, con los recursos necesarios que me harán una buena médica, a la que antes del triunfo revolucionario solo accedían representantes de los sectores burgueses, cuarenta alumnos por curso en cualquier carrera, acuden a mí recuerdos de la infancia y una frase que repetía mi abuelo: “Cuba, qué hubiera sido de ti sin tu juventud”.

Somos el futuro de este país

Palabras de Aylén Cumbá Chávez, estudiante de tercer año de estomatología de la Facultad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba

Compatriotas:

Hoy, a mis escasos 20 años, cuando los medios internacionales solo hablan el lenguaje de conflictos bélicos que amenazan con destruir nuestro planeta, al verme cada mañana con mi bata de estudiante, presta a adquirir todos los conocimientos en una universidad gratuita, con los recursos necesarios que me harán una buena médica, a la que antes del triunfo revolucionario solo accedían representantes de los sectores burgueses, cuarenta alumnos por curso en cualquier carrera, acuden a mí recuerdos de la infancia y una frase que repetía mi abuelo: “Cuba, qué hubiera sido de ti sin tu juventud”. Entiendo cuánta savia encierran esas palabras y solo sé decir: ¡Gracias!, porque en la historia siempre ha estado impresa la huella del valor, las ganas de mover y el inconmensurable sentido del deber que solo atesora esta edad.

Jóvenes fueron los que no vacilaron en abrazar el sagrado compromiso de defender la patria. Jóvenes fueron Céspedes, Agramonte, Martí, Maceo, que comprendieron la necesidad de empuñar las armas ante un régimen que nos humillaba. Joven era Mella al fundar el Partido Comunista de Cuba, o Villena y Guiteras cuando tomaron la universidad, los obreros, el pueblo y los impregnaron de genuino espíritu de lucha.

Jóvenes los ojos de Abel, los de la Generación del Centenario, que se inmolaron en el Moncada. En sus años mozos estaban Frank, Fidel, Raúl, Camilo, el Che, Almeida, y Vilma y Celia, marianas multiplicadas ayer y hoy en estas cien heroínas de la lucha clandestina que nos acompañan, ellos bajaron invencibles a establecer la paz sobre esta tierra, como escribiera Neruda.

Joven militar “el arañero”, Presidente Chávez, que soñó un futuro más digno para la tierra de Bolívar y para el mundo. Y nuestros cinco hermanos antiterroristas, hombres de estos tiempos, fieles ejemplos de sentimiento patriótico e incuestionables valores morales. Si cada generación viste el uniforme de su época, la nuestra se cubrirá con el estudio, el trabajo, con enaltecer a nuestros héroes y construir un mundo mejor.

No desmayaremos en la defensa de todo lo logrado y en respaldar a la dirección histórica de nuestra Revolución en toda la política de cambios económicos y sociales emprendida, convencidos de que saldremos adelante a pesar del genocida bloqueo impuesto por el gobierno norteamericano.

¡No nos dejemos confundir por la invasión de información y consumismo, nosotros somos el futuro de este país!

La historia será siempre protagonizada por los jóvenes y es un honor para mí decirles a Fidel, a Raúl, al pueblo, al mundo: ¡Tranquilos, pueden contar con nosotros!

¡Viva el 55 aniversario del triunfo de la Revolución! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Vivan Fidel y Raúl! (Exclamaciones de: “¡Vivan!”)

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos!”) (Aplausos.)

Fidel, estamos estudiando y seremos mejores cada día

Palabras de la pionera Claralbis Soler Infante, alumna de cuarto grado de la Ciudad Escolar 26 de julio

¡Qué alegría siento por estar en este histórico y bello lugar!

Mis abuelos y maestros me han contado que Martí, al igual que Fidel, luchó por erradicar en Cuba la opresión, la discriminación, la explotación, la miseria a la que estaba sometido el pueblo, y gracias a Fidel, con nuestra Revolución se cumplió este sueño.

Con el triunfo de la Revolución cubana, se abrió una nueva página de independencia y libertad. Hoy somos cientos de miles de niños y niñas los que hemos aprendido a leer y a escribir, y también muchos los que ya son maestros, médicos, ingenieros, artistas, deportistas, periodistas, agricultores y obreros.

Que todos los niños de Cuba tengamos educación gratuita y sepamos leer y escribir es una de las obras más hermosas e importantes logradas por nuestra Revolución. Como también lo es que tengamos salud. Nos sentimos felices y seguros por todas las conquistas alcanzadas por nuestro pueblo en estos 55 años.

Los pioneros cubanos no solo tenemos el privilegio de tener escuelas y maestros que nos enseñan y nos educan, sino que tenemos a nuestro alcance los programas de la Revolución: computadoras, televisores y videos que elevan nuestra cultura general integral. Pero nuestro deber fundamental es ser mejores estudiantes y aprender cada día más.

¡Muchas gracias, Fidel!

¡Muchas gracias, Raúl!

Antes de terminar estas breves palabras quisiera decirle a Fidel que me puse muy contenta cuando hace unos poquitos días lo vi en la televisión con Maduro. Se ve muy bien. Y para concluir le diré que estamos estudiando mucho y seremos mejores cada día, como usted nos lo ha pedido.

¡Vivan Fidel y Raúl! (Exclamaciones de: “¡Vivan!”)

¡Gloria eterna a los héroes y mártires de la patria! (Exclamaciones de: “¡Gloria!”)

¡Pioneros por el comunismo, seremos como el Che!

Gracias (Aplausos).

Gracias Fidel

Palabras de Juan Carlos Casanova Camps, trabajador de la dirección provincial de Educación de Santiago de Cuba

Compatriotas:

Cuánta historia, cuántos momentos vienen a nuestras mentes, en especial del pueblo santiaguero, que una vez más alza su frente para ver los balcones del antiguo Ayuntamiento y recordar la figura de nuestro invencible Comandante en Jefe Fidel Castro y su voz vibrante, diciéndole al pueblo: ¡Al fin hemos llegado a Santiago! Duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado.

En estos 55 años de Revolución el pueblo de Santiago ha estado y seguirá junto a Fidel, Raúl y la Revolución, sin importar lo duro que ha sido el camino, porque estamos conscientes del hermoso legado patriótico que hemos heredado y seguros de nuestros valores. Cumpliendo y respaldando cabalmente los Lineamientos del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba y fieles defensores de las conquistas del socialismo.

Si cerramos nuestros ojos y recordamos aquel amanecer del mes de octubre de 2012, cuando miles de santiagueros salimos a las calles luego de enfrentar los azotes del huracán Sandy, cuánto dolor, cuántas lágrimas, tanto sacrificio perdido. Pero una vez más, con los pechos apretados y las manos bien firmes, Santiago se alzó y hoy la vemos hermosa, hospitalaria y heroica como siempre.

Este pueblo demostró la estirpe de sus héroes, el Santiago que estaba en las calles, en las obras, en las escuelas, en la recuperación, era el pueblo de Frank, de Pepito, de Otto, el Santiago del 30 de noviembre, con sus puertas y ventanas abiertas a los verdaderos revolucionarios.

Los trabajadores que representamos al sector de la educación cubana, conscientes estamos de que nuestra profesión es un modo de hacer patria, de llenar de valores la vida de nuestros alumnos y de que nuestro sentido de vida es forjar el presente y futuro de la sociedad.

Que Raúl y el gobierno tengan plena confianza, que siempre seremos escudos de voluntad y sacrificio para que nuestro pueblo nunca vuelva a la triste y nefasta herencia que nos habían dejado los gobiernos anteriores de un millón de personas que no sabían leer ni escribir, medio millón de niños sin escuelas y más de 10 000 maestros sin trabajo.

Hoy la obra de la Revolución ha despertado interés y admiración en el mundo por sus planes de desarrollo educacional y cultural, llevando con orgullo que a menos de tres años de Revolución nos declaramos como el primer país de Latinoamérica libre de analfabetismo, lo cual nos abrió las puertas a la senda de la libertad y la igualdad social.

Fidel, desde este histórico lugar, el pueblo santiaguero y todos los trabajadores de Cuba le decimos ¡Gracias por enseñarnos el camino correcto! ¡Gracias por enseñarnos a luchar y a emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos! ¡Gracias por enseñarnos a luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo! ¡Y seguro esté, Comandante, de que aquí en Santiago siempre le esperará la victoria!

¡Gracias, Fidel!

¡Viva la Revolución! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Vivan Fidel y Raúl! (Exclamaciones de: “¡Vivan!”)

Muchas gracias (Aplausos).

Publicado el 02/01/2014 en Política y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

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