El corazón no se entrena, el coraje no se compra.

Cumbre de las Américas

Ramón Bernal Godoy

En las últimas horas han retomado visibilidad en las redes sociales un grupo de artículos relacionados con la actuación de la delegación cubana en Panamá, cual me parece muy positivo, sin embargo, la mayoría de los escritos se han centrado en los enfrentamientos del parque Porras frente a la Embajada cubana y no en el análisis político de los resultados de la Cumbre.

Lo anterior no me sorprende. Hablar de cuestiones de orden político obligaría a comentar los resultados positivos del encuentro Raúl-Obama, o la ejemplar intervención del mandatario cubano en el plenario, o la digna conducta de Rafael Correa y Nicolás Maduro en la Cumbre de los Pueblos, o el apoyo masivo de Latinoamérica a Venezuela y Cuba, en fin, obligaría a sintetizar los hechos en una clara derrota de la ultraderecha latinoamericana- estadounidense y del mercenarismo al que pagan, cual obviamente no conviene a los medios de prensa y “escritores” que pertenecen o coquetean con estas corrientes. Orgulloso estoy de que los artículos que he leído hayan sido escritos por jóvenes residentes en la isla, algunos de los cuales fueron parte de la delegación que el pasado 6/03 voló rumbó Ciudad Panamá. Ellos me han robado todo, desde los argumentos para desarrollar un acto de defensa a favor de los valientes del parque Porras hasta los calificativos que merece un periodista nombrado Fernando Ravsberg, quien una vez más, desde mi modesta opinión, “escribió” sin el “rigor” que exige su profesión.

Pero no entraré a criticar a este personaje, mucho menos a quienes han querido replicarle, están todos en su derecho –como lo estuvo él de haber escrito- y si ha sido un acto de respuesta masivo no es porque se hayan puesto de acuerdo u alguien haya orientado atacarle sino porque lo “escrito” por el Sr.Ravsberg despertó un rechazo casi generalizado, razones habrá, no? Pero de Ravsberg no abundaré, me guardo mis criterios sobre él, sin embargo pido que no me lo vendan como un periodista que desde Cuba se ha dedicado a “desbaratar la distorsión que comete constantemente buena parte de la prensa mundial contra nuestra realidad”, puede haberlo hecho en alguna ocasión, pero Fernando Ravsberg, no creo yo que sea exactamente un exponente del periodismo critico que la mayoría de los cubanos deseamos.

Volviendo al tema, creo que sí, que esos jóvenes blogueros y escritores sí me dejaron algo por decir. Y se lo digo tanto a los americanos, como a los supuestos disidentes… y a todo aquel que pertenezca o añore subirse a ese tren… No gasten su tiempo pidiendo a grito que la contrarrevolución se “prepare mejor” o que inserten judocas o karatecas para esos enfrentamientos, tampoco justifiquen la paliza recibida diciendo que “andaban en desventaja porque la Embajada de Cuba tenía ex boxeadores y personas entrenadas”. No pierdan su tiempo, el resultado siempre será el mismo.

El corazón no se entrena, el coraje natural de un cubano que defiende una ideología no se compra, que Antúnez corriera con las “nalgas al aire” y que haya abandonado a uno de los parásitos que le acompañaba no se resuelve con curso alguno de defensa personal, ello responde a la cobardía y esa ni se opera ni se cura, que un engreído terrorista de apellido Gutiérrez Boronat haya comenzado el incidente envalentonado por la presencia frente a él del más pequeño de los oponentes para luego correr, recibir “gaznatones” y refugiarse detrás de un policía panameño, es una muestra del valor ausente en estas escorias. Nada nuevo, la historia lo ha repetido una y otra vez, estos “correcaminos” viven generando e incitando violencia pero cuando la ven de cerca, cuando la tienen ahí en sus narices –incluso en el grado más ínfimo- sus corazones tiemblan y sus rodillas se aflojan.

En cambio los cubanos, esos que llaman ex boxeadores, policías, y hasta ninjas con tal de ocultar el desprestigio sufrido por sus “corre-contrincantes” son personas normales, sin preparación en artes marciales (palpable a simple vista) pero con la hidalguía necesaria para enfrentar a cualquiera que intente vender esta bella isla, o que desee para ella bloqueo y terror, o que simplemente se hagan acompañar por el asesino de Ernesto Ché Guevara de la Serna, esos cobardes nunca podrán vencer porque nunca dejaran de temer y porque nunca jamás dejarán de correr…

Ver además:

3 pensamientos en “El corazón no se entrena, el coraje no se compra.

  1. Pingback: YOANI LA MERCENARIA!! | rebeldia latinoamericana

  2. Pingback: ¿Quiénes son nuestros compañeros? (Parte I: ¿Victimarios, o víctimas?) |

  3. Pingback: ¿Quiénes son nuestros compañeros? (Parte II y final: La hora de ni con esto ni con aquello) |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s