Convivir no significa tener que renunciar a las ideas.

Ramón Bernal Godoy

Una señora que se valúa a sí misma como “importante opositora a la tiranía de los Castros”, con la designada misión de mantener el cacareo, despotricar, formar lio, atraer la atención de los medios foráneos y cualquier otra cosa que parezca impugnación al “régimen comunista que impera en Cuba”, lo cual le ha permitido recibir con periodicidad una paga de cierta agencia del imperio del norte; se encuentra en estos momentos en el otro Miami[i], donde también han recalado otros “turistas disidentes ”, que casualmente se han juntado allí con la evidente intención de recibir instrucciones de primera mano por parte de aquellos que le pagan.

Hasta allí ha ido un emisario de la Casa Blanca a reunirse con algunos representantes de las cubanos en el “exilio”[ii] y con “disidentes” provenientes de Cuba y de otros países, para simplemente exponerles un hecho consumado, sobre las intenciones del Presidente Barak Obama de darle continuidad al proceso de normalización de relaciones con Cuba con su próximo viaje a nuestro país.

La Señora de marras está aprovechado su viaje no solo para nutrir su armario con alguna que otra pacotilla siempre necesaria para su “lucha contra el comunismo”, también está cebando su estropeado parque intelectual como “opositora” y en una de sus más promocionada visita en aquel lugar, fue a intercambiar criterios con sus cófrades del gobierno de los EEUU, que laboran en la emisora de radio y TV que ese gobierno sufraga en su afán de demonizar a la Revolución cubana y a sus dirigentes..

Allí, como era de esperar, dedicó un sin número de elogios a la labor “esclarecedora” que esa emisora realiza en favor “del pueblo de Cuba” y, convertida en una pitonisa, encargada no de los oráculos del Templo de Delfos, sino de los destinados a los grupúsculos que languidecen dentro del país y a los agoreros de la contrarrevolución que menguan en el exterior, atemorizados por los últimos acontecimientos, en que al cambiar el rumbo el patrón del barco, quedan a la deriva gesticulando, parloteando, cotorreando, lanzando diatribas y amenazas a no se sabe quién; pues desde allí la auto-titulada sacerdotisa pronunció una frase lapidaria; “(…) la visita del Presidente Obama a Cuba no va a tener ninguna repercusión. En Cuba no va producirse ningún cambio. En la Constitución cubana se establece que el Socialismo es irrevocable”. Claro está que eso debe haberlo dicho por despecho, porque ella era una de esas asalariadas, que creyéndose realmente independiente, osó cuestionarse la decisión del Presidente Obama de restablecer relaciones con Cuba.

¿Es que esta distinguida dama metió las de caminar o es que durante su visita a Miami descubrió el agua tibia”? Es posible que ocurriera algo de eso, aunque también pudo haber sucedido que abriera sus entendederas algo ofuscadas por las intenciones lucrativas de su viaje y en un momento de lucidez, leyera el editorial del periódico Granma del pasado día 9 donde con meridiana claridad, entre otras cosas, se declara que: “Cuba reitera a su vez, plena disposición a mantener un diálogo respetuoso con el Gobierno de los Estados Unidos y a desarrollar relaciones de convivencia civilizada. Convivir no significa tener que renunciar a las ideas en las cuales creemos y que nos han traído hasta aquí, a nuestro socialismo, a nuestra historia, a nuestra cultura.

A la Señora que disfruta unas disimuladamente pagadas vacaciones en Miami, como premio a sus nada exitosos servicios subvencionados por las agencias del gobierno del imperio del norte, me gustaría recordarle que “(…) independientemente de los avances que se puedan alcanzar en los vínculos con los EEUU, el pueblo cubano seguirá adelante”.

Y finalizo con la misma frase con que concluye el editorial de Granma: “Esta es la Cuba que dará respetuosa bienvenida al Presidente Obama.”

[i] Hay dos Miami: uno en el que vive la mayoría de los cubanos que trabajan, hacen su vida normal, mantienen contactos con su familia y con su país y el “otro Miami” donde medra una minoría de recalcitrantes, desfasados históricamente, que quieren que los acontecimientos no avancen.

[ii] La convocatoria ha levantado ronchas, porque no todos los que se creían con derecho a participar del convite fueron invitados. ¿Será un mensaje subliminal del patrón?

3 pensamientos en “Convivir no significa tener que renunciar a las ideas.

  1. Pingback: Convivir no significa tener que renunciar a las ideas. |

  2. Pingback: Convivir no significa tener que renunciar a las ideas. « Nuestro Buen Vivir

  3. Pingback: Convivir no significa tener que renunciar a las ideas | Lente Latino-Americano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s