Almagro, de lo sublime a lo grotesco

Tomado de Sin Oropel Ni garufa /Por Daniel Guerra

A dos años de la elección de Luis Almagro como Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), el 18 de marzo del 2015, recuerdo que quienes apoyaron su elección, entre ellos mi querida Venezuela y el Ecuador, lo hicieron esperanzados en que la vetusta organización cobrara nuevos bríos y se fortaleciera la unidad, pero resultó ser todo lo contrario, un torbellino de escaramuzas contra la Revolución Bolivariana, haciéndole la pala a lo más acérrimo de la oposición venezolana.

Solo cuatro meses después de su nombramiento, ya acosado y convencido de que su denominador común era sumarse a la conjura imperialista y su concilio con la dirigencia opositora, para enturbiar las elecciones parlamentarias de aquel año; es cuando allá por noviembre, emerge en abierta injerencia, criticando abiertamente las garantías que ofrecía el proceso de las elecciones legislativas. Sigue leyendo