Meditación y recetas asociadas

Por Dr. Alberto Quirantes Hernández/Cubahora

La palabra meditación viene del latín meditatĭo e indicaba un cierto tipo de ejercicio intelectual. La meditación es la forma de estar relajado y alerta al mismo tiempo en un tranquilo y reposado estado mental; el cuerpo se encuentra relajado pero la mente concentrada. Es conseguir un estado mental despejado, aclarar la mente y al mismo tiempo mantenerse alerta. Existen diferentes tipos de meditación y la gran mayoría son semejantes una de otra, pero dependen mucho de la relajación y la respiración.

Con solo unos minutos dedicados a una meditación profunda se olvidan los problemas de todos los días y se limpia el interior de actitudes o emociones negativas experimentadas en el día. Con este simple cambio de actitud se puede transformar la visión de la vida porque un cuerpo estresado es más susceptible de sufrir muchas enfermedades pues el sistema inmunológico se encuentra debilitado, o sea, nuestros defensores se hallan afectados.

Simultanear la meditación con respiraciones lentas y profundas la hace aún más provechosa. En la vida cotidiana la respiración se vuelve bastante superficial y no se logra llevar el oxígeno necesario a nuestras células hasta el fondo de los pulmones. El intercambio necesario para llevar dicho oxígeno a nuestra sangre se ve disminuido.

Con determinado entrenamiento en la meditación, los estados depresivos pueden disminuir ostensiblemente y se puede lograr una mayor paz mental. La adecuada concentración mental es el secreto. La meditación es mucho más que una técnica de relajación, también sirve para aclarar y apaciguar la mente y al mismo tiempo mantenerse alerta.

CÓMO MEDITAR

Se debe mantener la mente alerta, relajándose y concentrándose en algo. Esto ayuda a mantenerse despierto e impide pensamientos de distracción. Las instrucciones básicas para la mayoría de las meditaciones son las mismas: relajarse, elegir algo para concentrarse y explorar, tal como puede ser la letra O en todas sus formas y maneras; y si la mente se distrae traerla nuevamente a la concentración y olvidarse de todo lo demás.

La concentración implica la supresión del funcionamiento ordinario de la mente, reduce la atención a un punto e induce estados de observación sobre ese punto caracterizados por tranquilidad y buenos momentos. Hay muchos y diferentes tipos de meditaciones, pero las orientaciones para casi todas ellas son similares: relajarse, concentrarse en un objeto o actividad y dejar de lado todo lo demás. La diferencia principal entre las distintas meditaciones es el objeto sobre el que se decide concentrarse.

RECETAS PARA MEDITAR

La meditación sola no es totalmente efectiva si no se acompaña de estilos de vida saludables. Entre ellos se encuentran combinaciones de alimentos sanos para el organismo humano. Antes de empezar a meditar se recomienda evitar la sensación de hambre e ingerir un tiempo antes una alimentación ligera. Evitar una pesada digestión o un estómago vacío capaz de afectar o distrer nuestros ejercicios de concentración mental.

Jugo de germinados con zanahoria

Ingredientes:

– 3 tazas de cualquier germinado hecho en casa (frijoles, guisantes, etc.)

– 2 tazas de jugo de zanahoria

– 1 cucharadita de jugo de limón

– 100 gramos de frutabomba

Preparación:

Colocar los ingredientes en la batidora y batir hasta lograr una mezcla homogénea, haciéndolo por partes.

Infusión antes de meditar

Ingredientes:

– 2 tazas de agua

– 1 rama de canela

– 1 pieza de clavo

– 2 sobres de té negro

Preparación:

– Hervir dos minutos el agua con la canela y el clavo.

– Apagar el fuego, agregar los sobres de té y dejar reposar en el agua por cinco minutos.

– Servir caliente.

DESPUÉS DE UN SESIÓN DE MEDITACIÓN

Tiras de pollo rebozado con ajonjolí y ensalada de lechugas y tomates

Ingredientes:

– Masas hervidas de pechugas de pollo

– Pan integral rallado

– Huevo

– Semillas de ajonjolí (sésamo), tostadas

– Espinacas

– 2 tomates maduros para ensalada

– Aceite de oliva, preferentemente virgen extra

– Pizca de sal, opcional

Preparación:

– Cortar las masas de las pechugas de pollo en tiras más bien gruesas.

– Batir un huevo.

– Rebozar las tiras primero en el huevo, luego en el pan rallado y por último añadirle el ajonjolí.

– Colocarla en una sartén a fuego medio hasta que el rebozado esté bien dorado.

– Mientras, se lavan las espinacas y el tomate, y a picarlos.

– Mezclar estos ingredientes y aliñar con el aceite de oliva.

Ensalada de judías, huevo duro y atún

Ingredientes:

– Judías hervidas

– 1 huevo duro

– 1 lata de atún en aceite

– 1 pimiento rojo

– 1 cebolla tierna

– Aceite de oliva

– Pimienta al gusto

– Pizca de sal, opcional

Preparación:

– Calentar las judías durante 10 minutos en agua hirviendo.

– Al mismo tiempo hervir el huevo.

– Escurrir las judías y dejarlas enfriar.

– Picar en tiras el ají.

– Mezclar todos los ingredientes, incluido el atún.

– Aliñar y salpimientar a tu gusto.

 

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