Espliego, lavanda y las bellas coloniales

 

Tomado de Radio Ciudad Habana

Seguramente muchos de nosotros habremos oído o leído que nuestras bisabuelas del tiempo de la Colonia usaban espliego para perfumar los armarios, roperos y baúles donde se guardaban en las viviendas las ropas y otros artículos de la vida doméstica, tales como sábanas, manteles, etc…

Pero ¿sabemos en realidad qué es el espliego?

Pues nada más y nada menos que una variedad de la común y tan gustada lavanda, una de las plantas más empleadas en perfumería y cosmética, también conocida en los medios botánicos como Lavandula angustifolia.

 

En España se encuentran referencias escritas de su empleo en medicina a partir del siglo XIII. El nombre genérico proviene del latín: “lavare”, lavar, debido a que en la antigua Roma, utilizaban las flores para perfumar el agua de bañarse. Las hojas del espliego son más anchas que las de lavanda.

El espliego o lavanda es descrito como una planta vivaz, de base leñosa que puede alcanzar hasta 1 metro de altura e incluso más. Posee una raíz gruesa de unos 40 cm de longitud.

El tallo, con una longitud de 10 a 50 cm, es leñoso como las numerosas ramas foliadas que parten de éste y se prolongan en unos escapos florales de 30 a 50 cm de altura, ramificados, de color verdigris y cubiertos de un tomento blanco, al igual que las ramas y las hojas. Las flores son pequeñas y aromáticas, de color celeste violáceo, agrupadas en glomérulos, dispuestos en 6 a 15 pisos, formando espigas terminales flojas. La parte útil de la planta son las espigas florecidas.

La planta florece de preferencia en cima mediterráneo semiárido, seco o semi seco, y en los inviernos tibios y frescos. Requiere buena iluminación y terrenos que no sean fácilmente encharcados por el agua. Se da bien en terrenos calizos, y crece hasta una altura de 1600 metros. Forma parte de la variada flora de la landa mediterránea y se puede verla crecer en pedregales.

En herboristería se emplean sus flores como digestivo, tónico, diurético, antiséptico, antiespasmódico, para combatir cólicos y flatos e indigestiones tomado como tisana. Ayuda a paliar dolores reumáticos, mediante masajes utilizando lociones a base de alcoholato de espliego. Desinfecta y ayuda a cicatrizar heridas y llagas mediante la aplicación del aceite o infusión.

En veterinaria se emplea como parasiticida, desinfectante y cicatrizante mezclado con terebintina. Actúa, además, como repelente de insectos, anti-migrañas, emenagogo, hipotensores, antiparasitarios, sudoríficos y expectorantes. En aromoterapia se emplea en tratamientos contra la ansiedad, como hipnótico e inductor del sueño.

El espliego tiene también aplicaciones en la cocina. Ya era utilizado de forma habitual entre otras especias en la cocina andalusí. Se emplean sus flores, su esencia, etc. Se recomienda su uso en pescados y carnes rojas, destacando por ejemplo, el ternasco asado al espliego. A la carne de avestruz va muy bien una salsa de espliego.

Para aromatizar un vinagre con espliego, se limpian y se secan las hierbas, se colocan en un tarro con el vinagre y se cierra herméticamente. Se deja al sol o cerca de una fuente de calor en invierno como un radiador. Dos o tres semanas después ya está listo para ser utilizado.

También se puede obtener miel del espliego. El resultado es una miel de color ámbar, con un sabor característico a lavanda, rica en hierro y recomendada para afecciones pulmonares, bronquiales y problemas cardíacos.

Se puede usar en forma de baños, inhalaciones, evaporadores, incienso, masajes, compresas, y baños de asiento. Era una de las plantas más usadas en los antiguos baños romanos y en otras culturas como la egipcia para masajes y protección de la piel de insectos y quemaduras solares. En la caja de cosméticos de las damas egipcias, griegas, romanas y hasta etruscas nunca faltaba el aceite perfumado de esta flor. También las elegantes de Arabia la tenían entre sus predilectas.

No sé si en el clima cubano se dará bien la lavanda mediterránea, pero si un habanero pudo sembrar y ver florecer en sus canteros domésticos los coloridos tulipanes de Holanda, entonces  a probar con el espliego y la lavanda, dos especies hermanas que, de hacernos la gracia de florecer en nuestro suelo, seguramente nos prestarían un servicio de inestimable valor.

Publicado el 08/02/2018 en Curiosidades y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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