Cáncer de colon y su prevención

 

Por Dr. Alberto Quirantes Hernández/Cubahora

En el cáncer de colon las células de esta parte del intestino grueso comienzan a crecer de manera descontrolada y sobrepasan en número a las células normales. Cuando se propagan a otras partes del cuerpo se les llama metástasis.

El colon constituye la parte del sistema digestivo donde los alimentos se digieren para producir energía y donde el cuerpo elimina los desechos convertidos en heces fecales o excremento. El cáncer siempre lleva el nombre del lugar donde se originó, de ahí el nombre de cáncer de colon.

Este cáncer habitualmente crece lentamente con el transcurso de los años. La mayoría comienza como un crecimiento llamado pólipo. La extirpación de un pólipo benigno a tiempo puede evitar su conversión en cáncer.

LOS DE MAYOR RIESGO

Cuando se tiene más de 60 años, se consume una alimentación rica en carnes rojas o procesadas, se tienen pólipos colorrectales y antecedentes familiares de esta afección existe un mayor riesgo de padecer cáncer de colon.

Se reconocen como factores de riesgo la dieta baja en fibra y alta en grasas, sobre todo las saturadas, y la edad.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Según un reportaje sobre el tema aparecido en el periódico Trabajadores, el síntoma del cáncer de colon más frecuente es la sangre en las heces. Tras cierto tiempo de sangramiento, cuando la hemorragia no es detectada o no se acude al médico para su diagnóstico y tratamiento, aparece una anemia que puede producir sensación de falta de aire, cansancio, palpitaciones o mareos; también puede haber cambio en el ritmo de las deposiciones, como son diarreas o estreñimiento en personas con ritmo intestinal previo normal, aunque lo frecuente es que se intercalen los dos períodos. Se pueden presentar heces más estrechas, generalmente producidas porque el tumor está estrechando el intestino. También ocurre la sensación de evacuación incompleta, sobre cuando los tumores están localizados en la parte más distal del colon. El dolor abdominal suele ser un síntoma habitual, aunque generalmente se trata de un dolor inespecífico. Cansancio extremo o pérdida de peso sin causa aparente son hallados con reiteración en los tumores de colon avanzados. Si todos estos indicios apuntan hacia el cáncer, se llevarán a cabo más pruebas indicadas por un especialista.

INVESTIGACIONES

En la biopsia de colon se extrae un pedacito de tejido donde pudiera estar el cáncer y se examina en el microscopio para saber si contiene células cancerosas. Esta es la mejor forma de confirmar con seguridad si hay cáncer.

También se realizan análisis de sangre, tomografía axial computarizada, ultrasonido, imágenes por resonancia magnética y radiografías de tórax para saber si hay propagación.

EL TRATAMIENTO

Hay varias formas de tratar el cáncer de colon, pero los tipos de tratamiento principales son la cirugía, la radiación, la quimioterapia y la terapia dirigida.

Se podrían usar dos o más tipos de tratamiento al mismo tiempo, o se puede administrar uno después del otro.

LAS SIEMPRE IMPORTANTES MEDIDAS DE PREVENCIÓN

La Sociedad Americana del Cáncer recomienda la realización de pruebas de detección del cáncer de colon. Se deben hacer regularmente y son una de las armas más poderosas para prevenir esta enfermedad.

La mayoría de los pólipos se pueden descubrir con pruebas de detección de forma periódica y extirpar antes de que tengan la oportunidad de convertirse en cáncer. También si el cáncer se consigue encontrar en sus etapas iniciales es altamente curable.

Se recomienda que las pruebas de detección se inicien a los 50 años para aquellos que no están en mayor riesgo de padecer este cáncer, a menos que la persona tenga antecedentes familiares de este tipo de afección. El diagnóstico precoz mediante la colonoscopia y el test en sangre oculta en heces fecales, un proceder muy sencillo que se hace en los consultorios y policlínicos del país, es muy orientador.

Se debe evitar la obesidad y el aumento de peso, sobre todo alrededor de la sección media del cuerpo, la llamada grasa abdominal, aumentar la intensidad y cantidad de la actividad física, limitar el consumo de carnes rojas y procesadas, comer más frutas y verduras, obtener los niveles recomendados de calcio y vitamina D, evitar el consumo excesivo de alcohol y no fumar.

El consumo de tres o más bebidas alcohólicas al día aumenta el riesgo de padecer de este cáncer. Además, beber alcohol se relaciona también con el riesgo de formación de adenomas colorectales grandes o tumores benignos.

LAS PERSONAS AFECTADAS

Existe sensación de satisfacción al completar el tratamiento contra cualquier cáncer. Sin embargo, es difícil no preocuparse de que el cáncer regrese, aun cuando nunca lo haga. Durante un tiempo después que el tratamiento termine se debe visitar al especialista en oncología. Mientras más tiempo esté sin cáncer, menos frecuentes será necesario asistir a las consultas.

Enfrentar el cáncer y sobrellevar el tratamiento es difícil, pero también puede ser el momento para nuevos cambios en la vida de esa persona. Nadie puede cambiar el hecho de tener cáncer. Pero si puede cambiarse la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones sanas y sentirse tan bien como sea posible.

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