La rebeldía que nos identifica (+Video)

Por Redacción Cubahora

¿Puede un acontecimiento modificar el rumbo de un país? ¿Puede un hecho histórico marcar un hito en el decurso de una nación? Sí. Sucedió el 10 de octubre de 1868 con el grito de independencia o muerte de Carlos Manuel de Céspedes, en su ingenio Demajagua. Se reiteró el 24 de febrero de 1895, con el inicio de la Guerra Necesaria de José Martí y de nuevo quedó evidenciado el 26 de julio de 1953, con los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Y, es que lo sucedido ese domingo, Día de la Santa Ana, fue la chispa que encendió de nuevo la llama de la Revolución. Fue ese motor pequeño, que echó a andar el motor grande, como le gustaba decir a Fidel Castro, el artífice de esos cruciales acontecimientos.

Después del Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, las puertas a la democracia en Cuba habían sido selladas. Hacía falta ir de nuevo a la manigua redentora, pues el momento era revolucionario, no político.

Y aunque las condiciones para la Revolución no estaban al parecer creadas, a criterio de muchos, para unos pocos clarividentes, con el joven abogado Fidel Castro al frente, sí era posible hallar el camino adecuado que condujera a un cambio radical en el sistema de cosas del modelo neocolonial cubano en crisis. Ese camino fue el Moncada.

De nuevo, como en el 68, el 95 y los años 30 salieron a relucir la rebeldía y el espíritu de lucha propio del cubano. De nuevo fueron los jóvenes quienes estuvieron a la vanguardia, dispuestos a dar la vida por los ideales patrios. Por la dulce memoria de Martí, como afirmara Raúl Gómez García, el Poeta de la Generación del Centenario, en su conocido poema Ya estamos en combate.

“Una Revolución no se hace en un día, pero se comienza en un segundo”, había dicho Abel Santamaría, el Alma del Movimiento y su segundo al mando. La misma convicción y espíritu de rebeldía que antes tuvo Carlos Manuel de Céspedes, al levantarse en armas el 10 de octubre de 1868, sin esperar a terminar la zafra, y la misma de José Martí, quien apenas pasados unos días del desastre de la Fernandina, donde fueron incautados los tres barcos y las armas, firmó la orden de alzamiento en su condición de delegado del Partido Revolucionario Cubano (PRC).

Los sucesos del 26 de julio de 1953, del cual conmemoramos su aniversario 65, si bien no lograron el éxito militar, marcaron el rumbo estratégico de la Revolución que renacía en los muros del Moncada y del Carlos Manuel de Céspedes.

Como resultado de esas heroicas acciones en que murieron asesinados una buena parte de los asaltantes, Fidel dio a conocer el programa de lucha en la nueva etapa: La historia me absolverá y allí delineó las medidas que adoptaría la Revolución una vez llegada al poder. Un derrotero estratégico cumplido tras el enero victorioso de 1959.

Han pasado 65 años de aquellos acontecimientos. El sueño del Moncada ha sido sobrecumplido con creces. Sin embargo, quedan aún muchos Moncadas por librar. Muchas victorias por alcanzar.

Ese 26 de julio de 1953 surgió un símbolo de rebeldía y resistencia. La nación cubana adquirió nuevos paradigmas y otros nombres gloriosos pasaron a formar parte de ese altar de los mártires y héroes de la Patria.

El Moncada también es hoy. Sus ideales están vivos y los preceptos ideológicos y políticos que llevaron a los jóvenes de la Generación del Centenario a asaltar la segunda fortaleza militar del país, cobran vida en la reforma constitucional, puesto a consulta a nuestros diputados y que nuestro pueblo validará en un referéndum, similar al realizado en febrero de 1976.

Lo expuesto por Fidel en La historia me absolverá sobre los derechos inalienables del pueblo a la educación, la salud, la vivienda, la industrialización del país y a un trabajo digno están presentes en el nuevo texto constitucional. Entonces, esos derechos estaban por ganarse, hoy son realidad perfectible de mejorar para el mañana de un país socialista, próspero y sostenible, como al que se aspira.

La sangre de los buenos nunca cae en vano. Como afirmó Fidel en el Informe Central al Primer Congreso del PCC en diciembre de 1975: “Sin el Moncada no habría existido el Granma, la lucha de la Sierra Maestra y la victoria extraordinaria del primero de enero de 1959. De igual modo, sin la epopeya del 68 y el 95, Cuba no sería independiente y el primer país socialista de América (…). Sobre la sangre y el sacrificio de sus hijos se ha fundado la patria independiente, revolucionaria y socialista de hoy”.

ACTO POR EL ANIVERSARIO 65 DEL ASALTO A LOS CUARTELES MONCADA Y CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES Y DÍA DE LA REBELDÍA NACIONAL

IDEAS PRINCIPALES DEL DISCURSO DEL GENERAL DE EJÉRCITO RAÚL CASTRO RUZ EN EL ACTO

– Como les anticipé en diciembre del pasado año, hoy pronunciaré las palabras centrales de este acto.

– Ninguno de los que tuvo el privilegio de participar en estas acciones bajo el mando de Fidel, pudo imaginar que estaríamos todavía hoy, en un país libre. No solo por su historia celebramos este 65 aniversario en Santiago de Cuba, sino también para reconocer el trabajo que se realiza aquí en beneficio del pueblo, bajo la dirección de Lázaro Expósito Cantro, Primer Secretario del Partido en la Provincia, de conjunto con Beatriz Jhonson Urrutia, vicepresidenta del Consejo de Estado de la República de Cuba y quien se desempeña como Presidenta del Gobierno en el territorio.

– Igualmente, se trabaja en la satisfacción de las demandas de la población, aprovechando los recursos propios, lo que garantiza un mayor aporte al presupuesto. Es palpable el entusiasmo de los santiagueros, sin embargo, gesta mucho por hacer en el propósito por hacer que Santiago de Cuba sea cada día más bella, higiénica, y disciplinada, digna de custiodiar los restos del Apóstol Nacional, el Padre y la Madre de la Patria, y del líder histórico de la Revolución.

– Hace semanas, la Asamblea Nacional aprobó el proyecto de Constitución de la República, que atravesará una gran consulta popular, para luego regresar al Parlamento y que sea aprobado el documento que será sometido a referendum popular a través del voto directo y secreto de cada ciudadano de la nación.

– Como consecuencia de la devastadora sequía, el huracán Irma, y las lluvias fuera de época primero y luego la tormenta tropical Alberto, así como el reforzamiento del bloqueo, se mantienen los problemas de la economía cubana, aunque se obtuvo un modesto crecimiento. Esa situación hace necesario reforzar las exportaciones.

– La mayor fuente de recursos es el ahorro, algo que debe dejar de ser una mera consigna para convertirse en un deber.

– La exitosa trayectoria de CARICOM, y la participación de todos sus miembros en la CELAC, y la membresía de algunos en el ALBA, contribuyeron al avance de la integración regional.

– En 2014, se firmó la Proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz, firmado por los Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de la CELAC. El documento reafirma el compromiso permanente con la solución pacífica de controversias a fin de desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región.

– El Gobierno de Estados Unidos declaró hace pocos meses, y sin recato, la total vigencia de la Doctrina Monroe, resumida como «América para los americanos», resumiendo a los países de América Latina y el Caribe como sujetos de intervención, lo que demuestra su constante búsqueda de nuevas bases militares.

– Estados Unidos busca imponer una agenda racista y xenofóbica; y con la complicidad de algunos gobiernos, ha intentado revigorizar la OEA.

– El recién concluido Foro de Sao Paulo en La Habana constituyó un imprescindible foro de concertación política. Su declaración final es un verdadero programa unitario de lucha para la izquierda y para los movimientos sociales y populares en la región.

– Reiteramos la solicitud de libertad para el compañero Lula Da Silva en Brasil. No hay dudas de que de mañana celebrarse elecciones en Brasil, él ganaría en la primera vuelta.

– Se mantienen las relaciones con Estados Unidos por los canales oficiales. Hay colaboración en un número limitado de áreas.

– Desde que se anunció el restablecimiento de relaciones, manifestamos las claras discrepancias en diversos temas, pero —como en ese momento— reiteramos la voluntad de relaciones en condiciones de igualdad.

– Desde agosto del pasado año, bajo el pretexto de supuestos «ataques acústicos», que nadie ha podido comprobar, se han resentido las relaciones diplomáticas entre ambos países.

– Igualmente se ha recrudecido la aplicación y extraterritorialidad del bloqueo cubano, en particular con la persecución de nuestras transacciones financieros.

– Esta no será la primera ni la última vez que la Revolución cubana deberá enfrentar riesgos y amenazas. Hemos resistido invictos 60 años. Para nosotros, como para Venezuela y Nicaragua, está muy claro que se cierra el cerco y nuestro pueblo debe estar claro para responder con fuerza.

– Desde el 26 de julio de 1953, los cubanos nos hemos forjado en un incesante batallar. La historia ha demostrado que sí se pudo, sí se puede y siempre se podrá.

– Han transcurrido 65 años del Moncada. Una gran mayoría de la población nación después de estos hechos de los que estamos hablando. Por lo tanto, por ser una fecha muy importante, faltan 5 meses y 5 días para festejar el aniversacio del triunfo de la Revolución… y ese día nos volveremos a encontrar aquí en Santiago.

– Qué hermoso amanecer, con las montañas de la Sierra Maestra mirándonos….

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