Por Arthur González/ Heraldo Cubano

Los que se creyeron el cuento de que Barack Obama suavizó las presiones contra Cuba, ahora podrán conocer lo que realmente significó su decisión en el 2015, de trasladarla de la lista de países patrocinadores del terrorismo, a la de países observados, algo que en la práctica fue solo un golpe de efecto psicológico, ya que las sanciones que aplica Estados Unidos son similares para ambos grupos. Lo mismo hizo con la lista de países que permiten el tráfico de personas.

Esa verdad fue ratificada en aquella ocasión por tres funcionarios del Departamento de Estado, quienes señalaron:

Rescindir a Cuba de esa lista no flexibiliza el bloqueo, porque existen muchas otras regulaciones y prohibiciones como parte de la política del bloqueo, que son independientes de las sanciones que implica estar en ella”.