El Aloe Vera, un poco más sobre su uso

Por Luis Manuel García Olivera

El tiempo no se detiene, una nueva semana nos da la bienvenida y aprovechamos la oportunidad para encontrarnos nuevamente en otra Parada con Estilo donde la belleza y el bienestar ocupan el centro de atención.

Sin dudas, todas las semanas son especiales, pero esta que recién comienza trae consigo un día de fama internacional, el día de San Valentín, el día del Amor… así que lo primero que voy a hacer es desearle un 14 de febrero especial. Recuerde que en el amor radica la fuerza y raíz de toda belleza, así que ande por la vida con un corazón lleno de amor para que su mirada sea como sol que irradia felicidad.

En uno de los artículos anteriores comenté sobre algunas propiedades y beneficio que para la belleza tiene el Aloe Vera o la muy conocida sábila. Esta semana te propongo continuar, de cierta manera, con la temática. Quiero compartir contigo algunas recetas simples que puedes realizar con el Aloe Vera que atienden a diferentes objetivos, eso sí, todos relacionados con la belleza y el bienestar.

El Aloe y las arrugas: Todos sabemos que es una tarea compleja el luchar contra las huellas que va dejando el paso del tiempo sobre nuestro cuerpo, pero también hemos comentado sobre la posibilidad de retardar un poco la aparición prematura de ciertas señales, como lo son las tan citadas arrugas. Veamos una de las maneras cómo el Aloe nos puede ayudar en dicho sentido.

Combatir contra la aparición prematura de las arrugas exige hidratar y reafirmar esas zonas que se muestran como las más críticas. La siguiente propuesta combina el Aloe con el pepino y el resultado es tersura, elasticidad y nutrición para nuestra piel, así que vale la pena probarla.

Necesitaremos una taza de pepino pelado y cortado en rueditas y otra taza de fragmentos del Aloe pelados ya. Ahora las mezclamos en la batidora hasta obtener una fina pasta que podemos guardar, de preferencia, en un recipiente de cristal.

Nos aplicaremos esa crema, puede ser con un pincel, cada noche antes de ir a dormir. Dejaremos que actúe a lo largo de 20 minutos y enjuagaremos con agua tibia. El resultado, te aseguro, es muy positivo.

El Aloe y algunas manchas en el rostro: Las manchas son también uno de los temas sobre los que más preguntan las personas. El tema de las discromías o afectaciones de la coloración en la piel es amplio y complejo, el cual —por supuesto— debe ser consultado con un dermatólogo para valorar la particularidad de cada caso.

El Aloe nos puede ayudar también en el intento de aparejar un poco las diferentes tonalidades en la piel. No obstante, recuerda que el mejor remedio es siempre tomar medidas preventivas. Muchas de las manchas se pueden evitar utilizando protección solar y cremas hidratantes.

Aclaro que la siguiente propuesta no es una fórmula mágica que va a desaparecer las manchas, pero sí suavizará su presencia de un modo muy efectivo. Veamos entonces cómo proceder.

Reúne media taza de Aloe ya listo para usar, 50 mililitros de leche (1/4 de vaso), una cucharada de jugo de limón). Mezcla todo en una batidora. Una vez lista la almacenaremos en un frasco de cristal y la aplicaremos sólo donde tengamos las manchitas. Para aplicarla podemos usar un pedacito de algodón bien empapado de la mezcla.

La aplicaremos por la noche y dejaremos que actúe durante toda la noche. En la mañana nos lavaremos bien el rostro con agua tibia de manera que no quede resto alguno de la crema. Podremos entonces aplicar la crema que usemos a diario.

El Aloe y las estrías: Aquí tenemos otro de los grandes dolores de cabeza para muchas personas, pues las estrías son, en verdad, muy difíciles de combatir. Suelen aparecer debido a los cambios de peso, los embarazos o los cambios hormonales. Se forman a partir de la ruptura de las fibras de colágeno y elastina que dan sustento a la piel. Es común que al principio tengan un tono rojizo hasta que poco a poco toman una coloración blanca o morada. Como en el caso de las manchas, el Aloe nos puede ayudar aunque, repito, no de manera mágica, pero sí contribuye a rebajar un poco su presencia.

Tomemos media taza de Aloe, media taza de pulpa de aguacate y una cucharada de aceite de oliva. Mezclemos como en los casos anteriores hasta obtener una crema lo más homogénea posible.

Apliquemos la crema en las zonas críticas donde estén las estrías dejándola actuar unos veinte minutos para luego retirar con agua tibia. Lo ideal es que se realice el tratamiento unas cuatro veces por semana.

Amiga y amigo, incontables son las maneras de mezclar y usar el Aloe, lo antes comentado son sólo simples pinceladas sobre el tema. Espero se despierte su curiosidad sobre el tema y siga investigando pero, sobre todo, comparta de lo bueno que pueda encontrar. Recuerde que no hay mejor ejercicio para la belleza que amar y compartir.

Mis invitaciones siempre están en pie; la primera es invitarlo a practicar la maravillosa filosofía de UTACO en su vida. La segunda a que cada semana se encuentre con toda la gente linda que conforman este sencillo pero amoroso blog donde la belleza y el bienestar siempre andan de la mano. Chao y suerte.

(Tomado de Parada con estilo)

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