Ley de Comercio con el Enemigo: un instrumento que EE. UU. solo aplica y mantiene vigente contra Cuba

 

Como era de esperar, en medio de la agudización de la política agresiva del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, el presidente estadounidense Donald Trump anunció la extensión por un año más, de la vigencia de la ley que establece la base del bloqueo contra Cuba.

La Ley de Comercio con el Enemigo, aprobada por el Congreso Federal el 6 de octubre de 1917, le otorga al presidente la facultad para restringir el comercio con países «hostiles» a Estados Unidos y la posibilidad de aplicar sanciones económicas en tiempo de guerra o en cualquier otro periodo de emergencia nacional, y prohíbe el comercio con el enemigo o aliados del enemigo durante conflictos bélicos.

En virtud de esta ley, la más antigua de su tipo, se adoptaron las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos en 1963, luego de que fuera declarado el bloqueo contra Cuba en 1962 por el presidente John F. Kennedy, también sustentado en este estatuto.

Cuba es hoy el único país para el cual está vigente esta legislación. Otros países como China, la República Popular Democrática de Corea y Vietnam también fueron objeto de la aplicación de esta legislación en el pasado.

Uno de los absurdos de la aplicación de esta ley irracional contra Cuba es que la Casa Blanca nunca ha declarado una emergencia nacional con respecto a nuestro país y no estamos en medio de un conflicto bélico, sin embargo, sucesivos presidentes estadounidenses han prorrogado el empleo de esta ley.

Esta legislación forma parte del entramado legal del bloqueo que abarca otras leyes y regulaciones administrativas, como la Ley para la Asistencia Exterior (1961), la Ley para la Administración de las Exportaciones (1979), la Ley Torricelli (1992), la Ley Helms-Burton (1996) y las Regulaciones para la Administración de las Exportaciones (1979).

El bloqueo comercial, económico y financiero contra Cuba en el último año, de abril de 2017 hasta marzo de 2018, provocó pérdidas por valor de 4 321 200 000 de dólares, convirtiéndose en una de las causas principales del desabastecimiento de alimentos y combustibles y de la dificultad para adquirir piezas de repuesto.

Del Editorial Granma

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s