Mensaje de Fidel a Nicolás Maduro.

Querido Nicolás:

Me uno a la opinión unánime de los que te han felicitado por tu brillante y valiente discurso la noche del 6 de diciembre, apenas se conoció el veredicto de las urnas.

En la historia del mundo, el más alto nivel de gloria política que podía alcanzar un revolucionario correspondió al ilustre combatiente venezolano y Libertador de América, Simón Bolívar, cuyo nombre no pertenece ya solo a ese hermano país, sino a todos los pueblos de América Latina.

Otro oficial venezolano de pura estirpe, Hugo Chávez, lo comprendió, admiró y luchó por sus ideas hasta el último minuto de su vida. Desde niño, cuando asistía a la escuela primaria, en la patria donde los herederos pobres de Bolívar tenían también que trabajar para ayudar al sustento familiar, desarrolló el espíritu en que se forjó el Libertador de América. Sigue leyendo

Venezuela, nosotros y la democracia.

Fidel Díaz Castro/El Caimán Barbudo

Venezuela demostró ayer –contrario a lo que se ha canonizado- que la democracia con economía y medios de comunicación en manos privadas no existe. Es lamentable, pero no puede avanzar una revolución social con el poder real en las manos de la oligarquía.

Con los medios y los poderes económicos en contra es imposible sacar adelante un gobierno que favorezca al pueblo. Ya pasaron los tiempos en que logramos sorprender a la derecha, y en especial al imperio yanqui, que tenía a su traspatio latinoamericano medio al garete; obviamente ya están reforzando su cerco contra el Sur. Sigue leyendo

Venezuela: las dos tácticas de la derecha.

Atilio Borón

Mucho se ha hablado de que la derecha no hizo campaña para las elecciones del Domingo 6 de Diciembre en Venezuela. No es así. En realidad, la MUD (Mesa de Unidad Democrática) trabajó intensamente para tratar de derrotar al gobierno de Nicolás Maduro. Sólo que su campaña no la hizo en el terreno electoral, porque es un espacio en el cual ha sido sistemáticamente derrotada desde el triunfo del Comandante Hugo Chávez Frías en las elecciones presidenciales de Diciembre de 1998.

Su táctica ha sido otra: promover el desabastecimiento programado de artículos de primera necesidad para, de ese modo, desatar la ira popular en contra del gobierno; “calentar la calle” mediante provocaciones, el terrorismo mediático y la desinformación; establecer vínculos y articular acciones desestabilizadoras dentro del país con la ayuda del paramilitarismo sudamericano comandado por Álvaro Uribe Vélez desde Colombia; y contribuir a una campaña internacional, de una intensidad y coberturas muy pocas veces vista en la historia, para satanizar al gobierno bolivariano, distorsionar las informaciones sobre lo que está ocurriendo en ese país y reclutar, bajo las órdenes de José M. Aznar en su calidad de lugarteniente de Washington, una legión de presuntos guardianes de la democracia que con sus escritos y conferencias atacan sin cesar, desde los medios hegemónicos, al gobierno de Nicolás Maduro. Sigue leyendo