Los cubanos estamos bien preparados.

Ramón Bernal Godoy

Hay una conocida frase relacionada con los inicios de la Guerra de Independencia de los EE.UU que he escuchado en tertulias sobre ese tema, que creo fue expresada por representantes de las autoridades británicas, cuando se produjo el incidente que se conoce como la “Fiesta del Té de Boston”, acción llevada a cabo el 16 de diciembre de 1773, cuando un grupo de bostonianos, muchos de ellos disfrazados de indios norteamericanos, liderados por Samuel Adams, abordaron los buques en el puerto de Boston y lanzaron al agua el té que provenía de Gran Bretaña.

Se plantea que cuando los británicos se percataron que los manifestantes se acercaban al barco gritaron amedrentados: “beware, beware, the yankees are coming”[i]. No soy un experto en la historia de los EE.UU, por lo que no puedo atestiguar que esta narración se ajuste a lo que realmente ocurrió ese día; pero lo que si me atrevo a asegurar es que la frase, que en sus inicios tuvo su origen con las primeras manifestaciones independentista de los habitantes de las colonias británicas en ese territorio, se ha revertido y ahora es un llamado de alerta que pronuncian pueblos de todo el mundo, cuando los “yanquis”, en misiones “salvadoras”, se acercan con sus “humanitarias” acciones para ayudarlos “a mejorar sus vidas y promover los intereses y valores estadounidenses”. Sigue leyendo