Continúa la ingobernabilidad

DILMAArsenio Rodríguez/Bohemia

Clausurados los Juegos Olímpicos, se destruía la democracia representativa en el país, pues todos los especialistas, a favor y en contra de la destitución de Dilma Roussef, anunciaban desde mediados de agosto y mucho antes, que el crimen sería consumado por una mayoría de senadores y permitiría al presidente interino, Michel Temer, mantenerse en el poder hasta las elecciones previstas para 2018.

Así concibió el plan la derecha y paso a paso se fue cumpliendo hasta el final, que para bien de los golpistas, los medios hicieron olvidar dándole espacio al evento deportivo mundial que acaparaba entonces la atención no solo de los locales, sino de todo el planeta.

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