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Donald Trump pierde fuerza en Twitter

Tomado de Cubasi

A pesar de tener más seguidores, el impacto de las publicaciones del mandatario empezó a disminuir a los ocho meses de ser elegido presidente. Este mes de mayo ha descendido aún más. Una de las herramientas políticas más utilizadas (y hasta ahora más efectivas) por Donald Trump es Twitter. Ya desde antes de la campaña 2016, el ahora presidente expandió su fama internacionalmente gracias a sus polémicos tuits. Pero esta tendencia ha cambiado.

Un análisis de datos de la plataforma CrowdTangle, que publicó Axios, estudió el impacto del mandatario en Twitter dividiendo las veces en las que compartían o daban “me gusta” a un tuit entre el número de seguidores. El resultado reveló que el índice de interacción de los tuits de Trump descendió del 0.55 % en noviembre de 2016 al 0.32 % en junio de 2017. El 25 de mayo de este año esa tasa era de solo un 0.16 %, la más baja en dos años y medio.

Sin embargo, Trump no solo ha visto aumentado su número de seguidores en la red social sino que ahora también tuitea con más frecuencia (284 veces por mes frente a las 157 del principio). Esto, que parecería bueno para la difusión, en realidad ha hecho que cada tuit tenga un número menor de interacciones. Otro dato interesante que revela el estudio es que, a pesar de los titulares que se hacen eco de publicaciones combativas o insultantes del presidente, los tuits con mayor interacción son los que no están relacionados con cuestiones políticas. Un ejemplo es un post publicado poco después de la la conclusión del informe Mueller y que rezaba simplemente “Buenos días! Tengan una gran jornada!”.

ZunZuneo: El “twitter” del gobierno de EEUU para la subversión en Cuba

Tomado de Cubadebate.

En julio de 2010 Joe McSpedon, funcionario del gobierno de Estados Unidos, viajó a Barcelona con el propósito de afinar los últimos detalles de un plan secreto para crear una red social destinada a socavar al gobierno cubano.

McSpedon y su equipo de contratistas especializados en alta tecnología habían llegado desde Costa Rica, Nicaragua, Washington y Denver. Su misión, lanzar una red de mensajería que pudiera llegar a cientos de miles de cubanos. Para ocultar la red al gobierno de la isla, crearían un intrincado sistema de empresas fachada con una cuenta bancaria en Islas Caimán y contratarían a ejecutivos que no estaban al tanto de la situación y a quienes no se informaría de los vínculos de la empresa con el gobierno norteamericano. Lee el resto de esta entrada

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