Venezuela rechaza declaraciones del Grupo de Lima

 

Noticiero 52

El gobierno venezolano rechazó este miércoles las declaraciones emitidas por el Grupo de Lima, en las que cuestionan la convocatoria a elecciones presidenciales por parte de la Asamblea Nacional Constituyente.

Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información y parte de la delegación de Venezuela en la mesa de diálogo, leyó un comunicado en el que calificaron de inmoral e insolente el pronunciamiento.

Comunicado:

República Bolivariana de Venezuela
Delegación Venezolana en el Diálogo por la Paz y la Soberanía

La delegación de Venezuela para el diálogo de paz convocado por el presidente Constitucional de la República, Nicolás Maduro Moros, encabezada por el vicepresidente para la Comunicación y el Turismo de la República Bolivariana de Venezuela, Dr. Jorge Rodríguez, e integrada por la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, Delcy Rodríguez; el vicepresidente para el Área Social de la República Bolivariana de Venezuela, Elías Jaua; y el excanciller Roy Chaderton, repudia la grosera e insolente declaración del autodenominado Grupo de Lima, resquicio fracasado, ilegal e inmoral de Luis Almagro contra la soberanía de Venezuela.

A manera de sopa de letras inconexas y descontextualizadas de la realidad venezolana, este Grupo pretende rebasar los límites de la soberanía de Venezuela y del principio de autodeterminación de los pueblos, vulnerando gravemente el Derecho Internacional Público.

Nuevamente, estos gobiernos alientan la violencia, el odio, la intolerancia y la muerte entre los venezolanos, promoviendo vías contrarias a la convivencia democrática y electoral como mecanismo constitucional para dirimir pacíficamente las divergencias, y en atención a las órdenes impartidas desde Washington.

Resulta dantesca la intención artera de este cartel, que intenta impedir a toda costa la realización de las elecciones presidenciales convocadas en Venezuela para el primer cuatrimestre de 2018, en una forma antidemocrática de lavarle la cara a la derecha venezolana, que observa en el horizonte el panorama de la derrota que le propinará nuestro pueblo en estos comicios, los cuartos en los últimos nueve meses, y que, realizados con el sistema electoral más transparente y eficiente del mundo entero, hacen de Venezuela un ejemplo de participación democrática de la que adolecen muchos de los miembros de este grupo de borregos de la administración Trump.

En Venezuela el pueblo decide por la vía del voto. En Venezuela no son las ínfulas imperiales las que ordenan, lo hace la voz del pueblo que se expresa con la concurrencia a elecciones libres y democráticas. Es curioso que a Venezuela se le agreda porque se consulta una y otra vez al pueblo; por el contrario, a la derecha se le ampara en su propósito de impedir la celebración de elecciones. Parafraseando al gran Eduardo Galeano: “El mundo al revés”.

Es un hecho político incontrovertible y de conocimiento de los centros imperiales de poder la disminuida capacidad de respuesta electoral de la derecha venezolana, que se ampara en una coalición intervencionista ilegal para pretender imponer un modelo neocolonial, de sumisión y oprobio para nuestra patria.

Venezuela hoy, gracias a la Asamblea Nacional Constituyente activada por el presidente Nicolás Maduro para preservar la paz y su soberanía, ha encontrado en el proceso electoral constituyente el camino de la convivencia pacífica y de expresión de la voluntad popular genuina. En resguardo de nuestro patrimonio independentista innegociable, no hemos atendido y jamás atenderemos amenazas extranjeras de ningún tipo.

NUESTRAS ELECCIONES Y LAS DE ELLOS.

elecciones en Cuba

José Gilberto Valdés/El Lugareño

El tema de la democracia en el sistema electoral cubano ha sido reiteradamente distorsionado por los poderes mediáticos y ciertos politólogos recalcitrantes, supuestamente independientes allende a los mares. En fin, son de los que  tiran piedras al vecino, cuando tienen tejado de vidrio.

Cierto que nuestra sociedad no es perfecta – aunque sea una perogrullada-, pero sin dudas perfectible, tal como también se avala en la dialéctica de los procesos eleccionarios, que tuvieron su punto de partida en el año 1976, estableciendo el derecho al voto de todos los cubanos y cubanas mayores de 16 años, sin distinción de  color de la piel, credo político o religioso. La inscripción es universal, automática y gratuita. Sigue leyendo