Capitalismo y Socialismo: invertir la ecuación.

Capitalismo

Por Ramón Bernal Godoy
Cansancio y repulsión causa escuchar a personas con buenas o malas intenciones hablar de temas de los que no conocen, incluso filosofar sin haberse tomado el mínimo tiempo de estudiar, leer o comprobar algunos de sus criterios o supuestos argumentos.

Recuerdo que en una discusión o debate con un compañero de aula que no compartía mis preferencias políticas y que se mostraba critico de todo lo que tuviera una carga ideológica, máxime si la misma traía aires de izquierda, le pregunté como podía hablar despectivamente de los “comunistas” sin haber jamás leído sus fundamentos, sin conocer ni siquiera de que se trata y mucho menos conocer los orígenes o los “padres fundadores” de la misma.

Hoy está de moda asociar el Socialismo con la decadencia y la ineficacia así como pensar que todo lo que proviene del Capitalismo es oportunidad, dólares y una felicidad transportada en lujosos carros. Parece ser como si el monopolio cinematográfico, la prensa occidental y todos aquellos medios generalmente dependientes de las poderosas empresas, que deciden cuanto, como y cuando los ciudadanos deben consumir y malgastar sus recursos, han triunfado en su intención de “invertir la ecuación”.

Obviamente los más interesados en este “intercambio de imágenes” son los círculos de poder capitalista quiénes con ello afianzan su dominio y nublan la realidad resultante de sus políticas. Es sencillo, si el mundo es tan predominantemente capitalista (unipolar), ¿como es posible que llamemos “opción del futuro”, “modelo superior” o “sistema exitoso” al mismo sistema que permite u ocasiona que casi dos tercios de la población viva sumida en la miseria? ¿Qué sistema político reina en Haití, Níger, Sierra Leona y Burkina Faso, Zambia, Guatemala o Surinam, cuales poseen más de un 75% de su población en condiciones de pobreza extrema? ¿Son sociedades comunistas?

¿Es comunismo el sistema político que ha hecho que 448 millones de niños sufran de bajo peso, que 876 millones de adultos sean analfabetos, que cada día, 30.000 niños menores de cinco años mueran de enfermedades curables, que más de mil millones de personas no tengan acceso al agua potable o que simplemente el 20% de la población mundial posea el 90% de las riquezas de este mundo que surgió sin dueños y que debería ser para todos iguales?.

Para muchos la respuesta debe ser tan obvia como lamentable, pero es una realidad y si alguien en su afán de odiar un país, a un líder o una causa toma la decisión de vendar sus ojos y fanatizar su conciencia, es su decisión, se la respeto, pero no puedo dejar impune el hecho de que acuse al Socialismo, al Marxismo Leninismo, a Martí, a Bolívar o al ideal de Chávez, de Fidel de los males que aquejan a este todavía bello planeta.

Con seguridad en Cuba no hay una sociedad perfecta, gracias en gran medida a los males y vicios que de esas sociedades capitalistas hemos tenido que aprender a convivir en nuestra firme determinación de salvaguardar logros y convicciones, no obstante, nuestro Socialismo ha hecho posible que ninguna de esas tristes realidades tengan lugar en Cuba.

Cuba no ha jugado con la teoría y tampoco ha traicionado el carácter socialista de su Revolución. Quien no lo entienda o quien se avergüence de vivir en un país semejante o de ser catalogado comunista o socialista debería mirar a su alrededor y determinar que le avergonzaría más, ¿ser socialista o capitalista? Al mismo tiempo que deberá leer y profundizar en lo que realmente es Socialismo y no dejarse confundir por corrientes socialdemócratas que contradictoriamente al nombre que usan no se proponen combatir los rasgos distintivos del capitalismo para poder de ese modo “sobrevivir” ganando el voto de los confundidos y disfrutando de las “libertades del mercado”.

El comunismo es la forma superior de organización de la sociedad, forma que funcionará sobre la base de fuerzas productivas altamente desarrolladas, de la ciencia, de la técnica, de la cultura y de la autogestión social comunista.

Volviendo a la anécdota de la conversación con mi amigo, recuerdo que al día siguiente le traje un texto con el concepto de COMUNISMO y le pedí que se abstrajera de todo lo que hubiese oído y me dijese donde está el componente diabólico, hitleriano, fascista, repugnante, dictatorial e injusto que comúnmente los inconscientes, los manipulados, los que manipulan y los enemigos a muertes le achacan al mismo.

“El comunismo es un régimen social sin clases, con una forma única de propiedad sobre los medios de producción, la propiedad de todo el pueblo, con una plena igualdad social de todos los miembros de la sociedad, en el que, junto con el desarrollo universal de los hombres, crecerán las fuerzas productivas sobre la base de una ciencia y una técnica en constante desarrollo; todas las fuentes de la riqueza social manarán a pleno caudal y se realizará el gran principio “de cada uno según su capacidad; a cada uno, según sus necesidades”. El comunismo es una sociedad altamente organizada de trabajadores libres y conscientes en la cual se establecerá la autogestión social, el trabajo en bien de la sociedad será para todos la primera necesidad vital, necesidad hecha conciencia, y la capacidad de cada individuo se aplicará con el mayor provecho para el pueblo”.

Su respuesta fue “Ok, no veo nada de malo aunque obviamente parece algo imposible, inalcanzable, es un sueño” entonces le afirmé “tienes razón, y mientras ese capitalismo que se propaga continúe extendiendo sus tentáculos y consumiendo este mundo, seremos cada vez menos los soñadores y Cuba el único refugio”.

Hoy ese amigo, Ernesto Vega, ya entradito en años, es uno de los más fieles defensores de las amplias facultades que debe tener un Estado para tomar decisiones referentes a la economía y a la manera en que se distribuyen los bienes, al papel sobre el orden social, y los medios de producción, en fin, al margen postulados filosóficos, hoy Ernesto es un Socialista convencido, la realidad y el estudio le permitieron invertir la ecuación y colocar la verdadera imagen a cada cual… como dice el refrán: “que cada cual cargue con su muerto”.

Un pensamiento en “Capitalismo y Socialismo: invertir la ecuación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s